El asistente de supervisión de residencia como apoyo del estudiante

logan-1-minLa alteración en la experiencia de vida de quien deja el hogar no suele ser un cambio fácil para todos. Muchas veces la distancia física suele resultar un problema grave para el estudiante, ya sea porque pasa por un periodo de adaptación o simplemente porque no cuenta con los recursos personales suficientes para poder sobrellevar la experiencia sin hacer de ella un trauma.

Sea cual sea la situación, los estudiantes pueden encontrar en la persona del asistente de supervisión de residencia a alguien que puede apoyarlos para que este cambio resulte exitoso. No obstante, muchas veces los nuevos estudiantes no confían del todo en este asistente, y por ello en esta entrada trata de dar la información necesaria para que la relación entre ambos sea más fluida e informada.

Cabe preguntar entonces, ¿cuáles son aquellas circunstancias en que se puede apelar al asistente de supervisión de residencia? Se mencionan algunas de éstas a continuación.

Pérdida de objetos relevantes

Por supuesto que esta situación requiere de la participación de aquellas personas encargadas de asistir a los jóvenes en la residencia, dado que así, éstas pueden ofrecer la información necesaria para realizar la denuncia si es el caso, así como hacer arreglos de acuerdo al suceso como, por ejemplo, dar las recomendaciones o instrucciones necesarias para mejorar la seguridad en la residencia.

Problemas emocionales severos

Los asistentes encargados de la supervisión de la residencia si bien no tendrán que ser un apoyo emocional directo para los estudiantes; sí que han de estar atentos y dispuestos a apoyar a los alumnos en cuanto éstos requieran ayuda. Además de accionar en temas relativos a su salud mental, proveyendo a los estudiantes con teléfonos de profesionales en psicología, así como aconsejar a los supervisores generales de la residencia respecto a cualquier mejora posible que promueva el bienestar de los estudiantes.

Está claro que los jóvenes deben encargarse de sí mismos, pero pueden y deben encontrar en los asistentes de supervisión de la residencia un apoyo invaluable que además está incluido en el precio que pagan por vivir allí.